Hay veces que nos venimos arriba y nos apostamos cualquier mierda. Lo peor de eso és perder la apuesta hacer lo que te habías jugado. En un principio, no suelen ser cosas difíciles de hacer y ternimanos accediendo, pero nunca se sabe lo que puede pasar. Este muchacho va a saltar desde un puente al mar, aparentemente inofensivo, aparentemente.